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11/05/2019
Autor: Emilia Afrange
Aconteceu aos 10 de maio a video-conferencia com Oriana Vilches-Álvarez
secretaria geral da FLAPSI- Federação Latino-americana de Psicoterapia.

Querida/o amiga/o

Estás recibiendo este mail como miembro del TAOS Institute originario de países de habla hispana o portuguesa. Te agradecemos difusión entre tus estudiantes, compañeros,...

El Consejo Latinoamericano, Portugal y España del Taos Institute (TILAC) tiene el gusto de invitarte a la próxima videoconferencia totalmente gratuita que hemos organizado. Lleva por título Terapia con parejas. Reflexiones acerca del accionar terapéutico desde la Terapia Dialógica y Colaborativa y la facilitará la psicóloga, psicoterapeuta y profesora Oriana Vilches-Álvarez, de Santiago, Chile.

Tendrá lugar el día 10 de mayo, viernes, a las 13:00 (Nueva York; por favor, comprueba la equivalencia horaria en tu lugar de conexión). Se realizará a través de la plataforma Zoom pinchando en el enlace que aparece a continuación:

 Taos Institute Groups le está invitando a una reunión de Zoom programada.

Tema: Videoconferencia TILAC

Hora: may 10, 2019 13:00 PM Nueva York

Unirse a la reunión Zoom

https://zoom.us/j/534317978

Si nunca has usado esta plataforma, te pedirá permiso para instalar un corto programa en tu computadora. Puedes hacerlo sin miedo; está libre de virus.

Durante la videoconferencia tendremos la ocasión de dialogar con la profesora Vilches-Álvarez acerca de su trabajo como psicoterapeuta y específicamente trabajando con parejas que consultan por un dilema en su relación siempre desde la postura Socio-construccionista y con un modelo que llamaremos terapia dialógica.  

Puedes acceder al currículo de Oriana pinchando aquí:

https://drive.google.com/file/d/1GLcXpczmzR4MyLFAmK1XhZdNMgFUdO-v/view?usp=sharing

Será un placer para el Consejo contar con tu participación. Si tienes cualquier duda o consulta, escríbenos, por favor, a tilac@taosinstitute.net. Te enviamos un afectuoso saludo,

Joaquín Gaete Silva (Chile), Leticia Rodríguez (Paraguay), Luis Miguel Neto (Portugal), Paola Kolher (Paraguay), Jeannette Samper (Colombia), Helena Marujo (Portugal), Roxana Zevallos (Perú), Nelly Chong (Perú), Inés Sametband (Chile), Oriana Vilches-Álvarez (Chile), Karin Taverniers (Argentina), Josep Seguí (España)

VIDEO CONFERENCIA TILAC 10 Mayo 2019 (13 hrs New York)

Terapia con parejas. Reflexiones acerca del accionar terapéutico

desde la Terapia Dialógica y Colaborativa.

Ps. Oriana Vilches-Álvarez M.Sc (anairova2@gmail.com)

En esta reunión compartiré con ustedes acerca de mi trabajo como

psicoterapeuta y específicamente trabajando con parejas que consultan por un

dilema en su relación. Escogí y quise relatar este accionar entre los diversos temas

que me toca compartir ya sea con niños, adolescentes, adultos jóvenes o no tan

jóvenes, parejas y familias, pero siempre desde la postura Socio-construccionista

y con un modelo que llamo terapia dialógica y colaborativa.

Hay diferentes modelos terapéuticos que abordan la terapia de/con parejas,

llámese -terapia sistémica, ahora sistémica relacional, terapia breve, terapia

narrativa y/o terapia dialógica y colaborativa, entre varias otras. Todas ellas tienen

similitudes que permite agruparlas bajo “el paraguas” de terapias posmodernas y

específicamente Socio-construccionistas, pero también se diferencian cuando se

realiza un análisis detallado. Las nominaciones son diversas según diverso es el

foco en el cual se centra el terapeuta. En esta reunión me centraré en lo yo llamo

terapia dialógica y colaborativa. Esta postura se ubica epistemológicamente dentro

de, Construccionismo Social y se sustenta en ideas que revisaremos brevemente

para establecer un encuadre o marco de referencia, el cual siempre explico a

los consultantes en la primera entrevista.

Al introducirnos en el tema adoptaremos una postura de cuestionamiento

crítico de aquellos conceptos que damos por hecho y conocidos pero muchas

veces al no tener esto presente nos entorpecerá en nuestro rol. Me refiero a esos

conceptos tales como las teorías del conocimiento o cómo conocemos, la realidad,

la objetividad, la verdad, la diversidad, singularidad, particularidad, múltiples voces.

Estos conceptos a través de las palabras que las identifican, siempre estarán

rondándonos y que si no estamos alerta nos entramparemos porque ellos están

influyendo en todo nuestro accionar ya sea pensamientos, sentimientos y por qué

no decirlo nos producen emociones que nos llevan también a ejecutar acciones y

comportamientos que pueden ser erróneos hasta nefastos para el consultante

Esto sólo será posible si nos centramos en las palabras con que

establecemos las relaciones y en este caso, la relación con ustedes los que me

escuchan y que ojalá sea que compartamos acerca de y en la terapia el cómo nos

relacionamos con los consultantes. Destacaré dos ideas fundamentales: el uso del

lenguaje y la posición y la postura del terapeuta

El nombre de terapia dialógica y colaborativa nos está diciendo que en esta

reunión nos focalizaremos en el uso del lenguaje tanto del terapeuta como del

consultante. El terapeuta siempre estará atento a quién consulta, quien inicia un

diálogo, qué y cómo lo está diciendo y a quién se dirige en la conversación.

En el proceso terapéutico dialógico se privilegia la conversación y la coconstrucción

de significados que da nuevo sentido de vida a los participantes. El uso

de las palabras generalmente no significa lo mismo, por lo tanto, el terapeuta nunca

dará por comprendido plenamente lo que se ha dicho. Por ello su accionar

linguístico se focalizará en las preguntas que favorecerá la conversación pero

especialmente la comprensión y reflexión.

Esto llama mucho la atención de los consultantes, quienes si han consultado

o nó anteriormente a otro terapeuta, llegan con la expectativa que el terapeuta sólo

los ayudará si ante sus dilemas les da consejos o instrucciones a través de

aseveraciones. ¿Cuántas veces escuchamos a los terapeutas en una relación

monológica? Dando un discurso a los clientes desde una posición del saber y por

qué no decirlo desde el poder y que el consultante sólo tiene que acatar, es decir

escuchar, callar, aceptar, asumir que lo que le están diciendo eso es lo que hay

que hacer. El terapeuta es quién sabe lo que tiene que hacer el cliente para suprimir

el sufrimiento que le aqueja pero además el terapeuta es quien sabe lo que le pasa,

cómo le pasa, por qué le pasa y cuando y con quién le pasa.

Es decir, está aceptado social y culturalmente que el psicólogo será ese sabio

quién les dará un diagnóstico y aunque no le indicará medicamentos como el

psiquiatra, con ese diagnóstico el cliente se explicará lo que tiene, lo comprenderá

pero además le justificará por fin qué es lo que causa el problema relacional con

su pareja.

Es algo ajeno a su responsabilidad de él o del otro porque eso le pasa, le

sucede, le viene desde fuera. Pero además en terapia con parejas generalmente

uno de ellos está esperando el diagnóstico del otro y no en sí mismo. Por fin sabe

la causa de su dificultad de pareja. El dilema es que rápidamente va descubriendo

que el diagnóstico pasa a ser un “bastón” que ni siquiera le sirve para apoyarse y

poder caminar juntos con su pareja.

Quienes trabajamos desde una postura socioconstruccionista no trabajamos

con los diagnósticos, ya que ello es una clasificación que le cerrará la apertura a

otras posibilidades y además sólo constituirá una explicación ajena a sí mismo de

lo que sucede en su relación. A veces les servirá de un escudo protector ante el

otro, pero la mayoría de las veces le da un soporte a su comportamiento por no

decir una excusa a ello. Por ejemplo algún cliente dice “ella cambia tanto de ánimo

no tiene que ver conmigo, lo que pasa es que tiene personalidad limítrofe” o “me

va mal en el trabajo, me califican mal porque no ordeno bien las carpetas…es que

tengo déficit atencional” o “le grito a mi mujer hasta he amenazado con irme de la

casa …es que tengo dificultad en el control de impulsos” o “levanto la voz y él no se

da cuenta que no me ayuda y llega solo a echarse en el sofá a ver televisión diciendo

que viene cansado del trabajo…y yo? que también llegue del trabajo a atender a los

niños, a limpiar, lavar, preparar la comida…¿yo no necesito ayuda?” etc.

Los clientes y aun los profesionales habitualmente no se han planteado

quienes hicieron las clasificaciones diagnósticas. Quienes son, cuándo y cómo

ciertos profesionales ni siquiera del continente fueron quienes describieron y

definieron los cuadros clínicos. Tampoco se plantean ni los consultantes ni las

comunidades que esos profesionales que hicieron los manuales DSMIV o V o el

CIE 10 fueron personas que tuvieron los medios políticos, económicos y

socioculturales y del poder comunicacional que implantó dichas noseologías.

El terapeuta dialógico además de cuestionar los conceptos anteriormente

señalados (realidad, objetividad, verdad, diagnóstico, control, pronóstico) se

focaliza en el uso del lenguaje que facilita la reflexión y el diálogo en la conversación

conjunta. No se centra en las falencias, dificultades, limitaciones, en las

desadaptaciones sociales. El terapeuta se centra en los recursos y habilidades

personales del consultante. Por ello en su relación conversacional será a través del

uso de preguntas al consultante lo que le permitirá percibir y co-construir nuevos

significados a lo que está narrando el cliente respecto a sus interacciones

personales y lo que le dará un nuevo sentido de vida.

No entrega afirmaciones ni da consejos desde el poder de la sabiduría. La

narrativa verbalizada no es descriptiva de una ‘realidad objetiva y verdadera’ sino

una construcción lingüística y social, un modo de relacionarse. Esto requiere una

posición simétrica del terapeuta con el cliente donde este último es el experto en

su experiencia y el terapeuta adopta una postura ética de respeto, curiosidad,

honestidad, compromiso, humildad y responsabilidad y del “no saber” lo vivenciado,

practicado y narrado por el propio consultante.

Aunque muchas veces esta postura produce incertidumbre al terapeuta,

porque no tiene un delineamiento previo ya establecido, como objetivos, metas,

técnicas precisas también favorecerá la co-construcción de nuevas alternativas de

significación de los dilemas que presenta el consultante y así podrá fortalecer sus

competencias y habilidades no sólo del consultante, más aún de sí mismo

aumentando la creatividad, eficiencia y eficacia en su rol de terapeuta y

favoreciendo la autoexploración de sus experiencias de vida.

Es importante destacar que se evita el uso de juicios valorativos que pudiesen

descalificar y devaluar al consultante. Es un trabajo de indagación compartida y

apreciativa del desempeño del terapeuta en beneficio del propio consultante. Es

una postura de respeto, valoración y ética de otro. Este tipo de accionar del

terapeuta en la terapia, de su vida profesional se transformará en una filosofía de

vida (palabras de K. Gergen que he hecho propias vivencialmente) es decir le abrirá

un nuevo camino en la propia vida personal junto a los otros con quienes se

relaciona

Se ejemplificará esta teoría a través de viñetas (anónima y debidamente

autorizadas) extraídas del trabajo clínico con parejas y compartiendo con todo

quien desee clarificar lo que he tratado de transmitir de mi trabajo y experiencia.

Santiago Mayo 2019